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El Cinco de Mayo es un día en el que muchas personas disfrutan de bebidas y comida con amigos en restaurantes mexicanos, pero el Ballet Folklórico de las Américas (BFA) llevó la danza, los trajes y la diversión mexicana al centro comercial Stamford Town Center el domingo.
“Y ¿por qué no?” dijo Diana García, codirectora del estudio de danza BFA con sede en Stamford. "Aprovechemos la oportunidad y sigamos cultivando el amor por México".
La codirectora Paola García, originaria de Colombia, expresó su deseo de ver a los latinos unidos y apoyándose mutuamente. El estudio de danza organiza eventos que celebran diversas culturas latinas durante todo el año para educar e inspirar a las comunidades latinas de Connecticut.
“Siempre que surja una oportunidad para representar nuestras culturas ―para seguir cuidando nuestras raíces entre todos, desde los niños más pequeños hasta los adultos que tal vez ya [las] hayan olvidado― la aprovecharemos para seguir fortaleciéndonos”, afirmó García.
La mayoría de los que asistieron a la celebración del Cinco de Mayo en el centro comercial de Stamford el domingo fueron latinos de ascendencia mexicana, colombiana y guatemalteca.
En el transcurso de cuatro horas, los adultos cantaron canciones de Selena y Jenny Rivera. Las adolescentes latinas modelaron trajes de quinceañera, con sus coronas, mientras saludaban al público como princesas. Las niñas bailaron con trajes mexicanos rojos y amarillos al ritmo de la música de la película de Disney, Coco, basada en la festividad mexicana del Día de los Muertos.
El evento del Cinco de Mayo fue una muestra de la tradición y orgullo mexicanos, aunque distó mucho de cómo lo celebran en México e incluso cómo lo celebran muchos en Estados Unidos.
Lo que ocurrió el Cinco de Mayo
Rodolfo Fernández solía pasar el Cinco de Mayo aprendiendo de su historia en la escuela, en Monterrey, México, lugar donde creció. Actualmente, Fernández enseña historia mexicana como profesor asociado residente y director de estudios graduados en El Instituto de UConn.
“Si no me equivoco, recuerdo que en el kínder hubo un desfile donde nos vestimos de soldados, pero no era que teníamos el día libre”, dijo Fernández. Aun así, añadió que en México todos saben que el Cinco de Mayo, “derrotamos al ejército más poderoso del mundo”.
La festividad conmemora la batalla del 5 de mayo de 1862 en la ciudad de Puebla.
En alianza con el partido conservador mexicano, el ejército francés se disponía a tomar la Ciudad de México para instaurar al archiduque austriaco Maximiliano como emperador, con la esperanza de ser recibido por el pueblo mexicano como libertador.
En cambio, los franceses se toparon con un rival a su altura en Puebla. Su derrota marcó un punto clave en la identidad mexicana como nación, según señaló Fernández.
“Una cosa es que no te guste tu gobierno, pero otra muy distinta es ver que tu país está siendo invadido por alguien más”, dijo Fernández, incluso para aquellos del partido conservador que querían establecer una monarquía.
Los franceses tomaron la Ciudad de México casi un año después, por lo que el Cinco de Mayo no marca el Día de la Independencia de México, aunque a menudo se confunden ambas celebraciones. México celebra su independencia el 16 de septiembre.
“El Cinco de Mayo fue ese momento crucial en el que los mexicanos realmente se unieron y dijeron: ‘No queremos al rey’”, declaró Fernández.
Un brindis por la libertad y la cultura
En Estados Unidos, las celebraciones del Cinco de Mayo se convirtieron en un medio para que los mexicoamericanos afirmaran su identidad y su cultura, señaló Fernández, particularmente durante periodos como el movimiento por los derechos civiles. Esto fue así hasta la reciente era del comercialismo, según explicó.
“Para la década de 1990, Corona comenzó a usar el Cinco de Mayo para promocionarse de manera muy, muy agresiva”, dijo Fernández. “Ahí vemos los orígenes de cómo celebramos el Cinco de Mayo como una festividad de cervezas y tacos baratos”.
Para Fernández, no hay nada de malo en compartir una ronda de cervezas con amigos en el Cinco de Mayo. Sin embargo, advirtió que la festividad no debería ser despojada de su mensaje central.
"Necesitamos luchar por la igualdad y luchar por la representación en el gobierno”, expresó Fernández. "Creo que podemos hacer ambas cosas: celebrar la libertad y beber cerveza al mismo tiempo”.
Fernández señaló que celebraciones como la de Stamford son una buena oportunidad para apoyar a las comunidades latinas participando en eventos culturales y apoyando negocios latinos.
Pilar Blanco, dueña de Shiny Star Boutique en el centro comercial de Stamford, sintió ese apoyo durante la celebración mientras contemplaba la exhibición de sus vestidos de quinceañera en el desfile.
Blanco mencionó que era un sueño ver sus vestidos en una celebración que resalta su herencia mexicana.
“Qué recuerdo tan maravilloso”, dijo Blanco. “Vengo de la nada, pero he crecido y sigo creciendo. Un día volaré”.