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Cuando Jorge Zamanillo comenzó a trabajar como curador de colecciones en el Museo HistoryMiami en el año 2000, encontró una vieja cartera de cuero en su escritorio. Al seguir el rastro de su propietario, Zamanillo descubrió la historia de cómo un hombre cubano llegó a los Estados Unidos.
“Cuando abrió la cartera, empezó a llorar inmediatamente”, relató Zamanillo.
El propietario de la cartera, Yuri Cardente Hernandez, reconoció la foto de una niña pequeña en su interior.
“Esa era la hija que había dejado atrás en Cuba cuando huyó en bote hacia los Estados Unidos”, dijo Zamanillo.
Cardente Hernandez le contó cómo él y sus amigos construyeron el bote en Cuba usando tornillos y piezas de contrabando. Relató que escaparon en medio de la noche y que, a pesar de que la embarcación se averió en dos ocasiones, lograron llegar a Florida.
“Es solo un ejemplo de cómo puedes tener un objeto pequeño sobre tu escritorio y ni siquiera imaginar la conexión que puede generar”, comentó Zamanillo.
Ahora, como el director fundador del nuevo Museo Nacional del Latino Estadounidense del Smithsonian, Zamanillo recorre los barrios latinos de Connecticut para descubrir qué historias están esperando ser compartidas.
Primera parada: Hartford
Zamanillo inició las conversaciones en Hartford con una presentación en el Museo de Cultura e Historia de Connecticut el 7 de mayo. Afirmó que busca la ayuda del público para responder a una pregunta que reside en el corazón del museo.
“¿Cuál es tu experiencia como estadounidense?”, Zamanillo cuestionó. “La historia latina es parte de la narrativa más amplia de la historia de este país. Entonces, ¿cómo encaja eso con tu comunidad?”.
Según Zamanillo, la construcción del museo tomará entre 10 y 12 años. Esto se debe a que se trata de un museo nacional, explicó, el cual representará a más de 60 millones de latinos.
Para representar a comunidades como el North End de Hartford y otros barrios subrepresentados, dijo Zamanillo, él y su equipo deben correr la voz.
Zamanillo señaló que están recorriendo comunidades de todo el país para organizar charlas mientras se toman una tacita de café.
“Visitamos áreas rurales, grandes ciudades y pueblos pequeños para celebrar reuniones en el ayuntamiento”, dijo. “Los llamamos 'cafecitos', y son encuentros que tenemos con los líderes comunitarios”.
El Museo de Cultura e Historia de Connecticut fue su primera parada en Connecticut. Zamanillo afirmó que un equipo de educación regresará a Connecticut para continuar con las reuniones comunitarias y ampliar su alcance.
La idea es, en primer lugar, recopilar historias orales de los miembros de la comunidad y, eventualmente, recolectar objetos históricos. Sin embargo, para lograrlo, Zamanillo señaló que la gente debe conocer de estos esfuerzos.
“Tenemos que construir esta campaña de concienciación en todo el país para que la gente sepa qué estamos haciendo”, dijo Zamanillo, “y así consolidar una colección nacional que represente fielmente a los latinos en todos los EE. UU”.
La identidad latinoamericana estadounidense
El Congreso aprobó la legislación para la creación del Museo Nacional del Latino Estadounidense en 2020, pero el presupuesto propuesto por la administración de Trump para 2026 ha puesto en duda su financiamiento.
Según Los Angeles Times, la propuesta de presupuesto para el año fiscal 26 financiaría un modelo de exposiciones en otros museos, en lugar de un nuevo museo en el National Mall.
Esto después de que el presidente Trump emitiera una orden ejecutiva en marzo del año pasado, en la cual instaba al Smithsonian a recuperar el “lugar que le corresponde”, lejos de una “ideología divisiva centrada en la raza”.
Zamanillo señaló que es consciente de que algunas personas creen que debería existir un solo museo que narre todas las historias de manera unificada.
Mike Gonzalez es uno de ellos. Gonzalez escribió un artículo de opinión, que luego fue publicado por The Heritage Foundation, un centro de estudios conservador conocido por el plan de políticas Proyecto 2025, en donde afirmó que un museo latino sería una “abominación woke” que contribuiría a “segregar” la historia estadounidense.
Zamanillo no está de acuerdo.
“Se trata, en realidad, de contar la historia estadounidense a través de un lente latino”, afirmó.
Según Zamanillo, el museo cuenta con el financiamiento total y con un sólido apoyo del Congreso. Añadió que ya se creó una junta asesora de fideicomisarios, y ahora están en el proceso de seleccionar un espacio para el edificio en el National Mall.
Mientras tanto, continuarán con el modelo de exposiciones. La exposición ¡Puro Ritmo! abrió recientemente al público, tanto en formato digital como en la Galería Latina de la Familia Molina, ubicada dentro del Museo Nacional de Historia Americana.
Pero una exposición, según sentenció Zamanillo, no es suficiente.
“Para dar luz a historias que son importantes, tenemos que destacarlas. Tenemos que asegurarnos de que se cuenten en su totalidad”, dijo Zamanillo. “Es imposible lograr eso en una sola galería. Necesitamos un museo entero para hacerlo realidad”.
Zamanillo señaló que el museo también necesita apoyo de la comunidad. Por ello, anima a los latinos en Connecticut a involucrarse con grupos locales y a compartir sus historias orales, de modo que estén listos para narrarlas en el próximo “cafecito” o charla comunitaria.
“Todos estamos en esto juntos, creando y forjando esta nueva identidad aquí en los Estados Unidos”, concluyó Zamanillo. “De eso se trata este museo: de crear y celebrar esa identidad”.
Más información
Para seguir el proceso paso a paso de la creación del museo, visita latino.si.edu. El sitio web también incluye exposiciones en línea e información adicional.