La pirámide alimentaria de los Estados Unidos se puso de cabeza, dando mayor énfasis a los alimentos ricos en grasas.
"Vemos el queso, las carne rojas [y] la mantequilla destacados en el grupo de alimentos", señaló el Dr. Nate Wood, médico, chef, y jefe del programa de medicina culinaria en la Escuela de Medicina de Yale.
"Las carnes rojas y las grasas saturadas en general no son buenas para nuestra salud, y eso me preocupa como médico", afirmó.
En cambio, "los frutos secos, las semillas [y] las legumbres ocupan una porción muy, muy pequeña", añadió. "Así que hay muchos problemas con cómo están distribuidos algunos alimentos en específico".
Este mes, el Secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., anunció cambios en las guías alimentarias que instan a los estadounidenses a consumir verduras frescas, cereales integrales y lácteos, evitando azúcares añadidos y alimentos altamente procesados.
"Mi mensaje es claro: Coman comida de verdad", declaró Kennedy en una rueda de prensa en la Casa Blanca.
La pirámide alimentaria original se introdujo en los años 90, luego fue reemplazada por MiPlato durante la administración Obama, y ahora es sustituida por la pirámide alimentaria invertida.
'Ciencia de calidad'
Aunque la pirámide invertida ha llamado la atención, Wood señaló que las guías alimentarias que la acompañan brindan consejos nutricionales, mayormente valiosos, pero contradictorios.
Este es el documento en el que los estadounidenses deberían centrarse, dijo Wood.
Añadió que las guías aconsejan comer “muchas plantas, [y] ser moderados en el consumo de las grasas saturadas y los alimentos ultra procesados”.
"Todo el mundo quiere centrarse en la imagen [de la pirámide invertida], pero la imagen podría desviarnos", advirtió. "Yo miraría el documento. El documento es ciencia de calidad. Sigamos lo que dice".
¿Y ahora qué?
Wood señala que aunque, por un lado, el documento se basa en la ciencia establecida y, por otro, la pirámide refleja los deseos del secretario Kennedy, la influencia de la industria es notable.
Mencionó algunos como “la Asociación de Ganaderos de Estados Unidos, el Consejo Nacional Lácteo, General Mills [y] Novo Nordisk, que es el fabricante de Ozempic”.
Las guías alimentarias del documento no deben descartarse como simples sugerencias, ya que constituyen la base de los menús de almuerzos escolares y de la alimentación del personal militar.
"Las guías alimentarias en realidad son buenas y son útiles de muchas maneras, en gran parte porque no difieren demasiado de las anteriores", dijo Wood.
¿Pero por qué la diferencia?
"Creo que los expertos en nutrición identificados para elaborar las guías asumieron su trabajo, con sus doctorados en nutrición, y con la responsabilidad moral y académica de basarse en los datos. Por esto es que las guías se basan en los datos", explicó Wood.
"La mayoría de la gente verá [la pirámide] en sus redes sociales. Y creo que la administración actual está realmente interesada en obtener la aprobación pública a través de la percepción", dijo.
"Así que, si a pesar de tener guías que realmente se basan en la ciencia tradicional y en nuestra comprensión académica de lo que es saludable y lo que no, logran aprobar [la nueva pirámide], desviándose de lo establecido, pasará por desapercibida, porque nos quedaremos viendo solo la imagen de la nueva y reluciente pirámide alimentaria, aunque no se base en las guías".
The Associated Press contribuyó a este reportaje.