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Esta semana, Connecticut celebró una festividad nacional que conmemora el servicio de los puertorriqueños en el Ejército de los EE. UU. desde 1899.
Boricuas de todas las edades se congregaron en el Monumento a los Borinqueneers en New Britain en el quinto aniversario de la festividad relativamente nueva: el Día Nacional de los Borinqueneers. Esta fecha, establecida por el Congreso de EE. UU., mediante una legislación aprobada en 2021, rinde homenaje al 65.º Regimiento de Infantería, la única unidad latina segregada en la historia del Ejército.
“Tardó mucho tiempo en reconocerse a los Borinqueneers, al igual que ocurrió con los aviadores de Tuskegee, los marines de Montford Point y los locutores de claves navajos)”, afirmó el senador de EE. UU. Richard Blumenthal. “Pero hoy, nos reunimos para renovar nuestro agradecimiento a los Borinqueneers y decirles a las familias, y a todos los presentes: ‘Los honramos. Les damos las gracias. Estamos en deuda con ustedes’”.
La ceremonia, presidida por el primer alcalde boricua de New Britain, Bobby Sanchez, dio inicio con la interpretación de los himnos nacionales tanto de los Estados Unidos como de Puerto Rico.
Cuando el Primer Sargento retirado del Ejército de los EE. UU., Juan Cruz, se acercó al podio para hablar, lo hizo teniendo presentes a todos aquellos que sirvieron antes que él.
“Me gustaría mencionar a aquellos Borinqueneers que formaron parte del estado de Connecticut. “Este fue su hogar, una vez que regresaron de la batalla”, dijo Cruz.
Cruz mencionó a dos militares que aún viven: el soldado raso Hernan Serrano Dávila, residente en Enfield, y el cabo Jesús Manuel Márquez Miranda, en Hartford. Ambos veteranos superan actualmente los 90 años de edad y no pudieron asistir al evento por motivos de salud.
Cruz, quien es el presidente fundador de Hispanic-American Veterans of Connecticut, continuó mencionando a numerosos Borinqueneers de Connecticut que ya han fallecido. Durante su intervención, hizo un gesto de reconocimiento hacia los seres queridos presentes entre la multitud: hijos, nietos, cónyuges y amigos.
“A pesar de los desafíos ―incluyendo las barreras de idioma, la discriminación y los retos de la segregación― estos soldados nunca flaquearon en su deber”, afirmó Cruz. Su perseverancia no solo garantizó el éxito de las operaciones militares, sino que también allanó el camino para personas como yo, logrando un mayor reconocimiento e inclusión dentro de las Fuerzas Armadas de los EE. UU.”.
Un entorno familiar
El Monumento a los Borinqueneers de New Britain se inspiró en la emblemática fortaleza militar del Viejo San Juan, El Morro. Su diseño contó con la colaboración de Jorel Moret, quien creció en la zona.
"Es algo que está en la sangre de New Britain y de gran parte de Connecticut. Hay muchos puertorriqueños”, declaró Moret. “Así que es genial ver algo ―y que New Britain tenga esta dedicación― para el pueblo puertorriqueño en forma de un monumento”.
No fue hasta que comenzó a trabajar en el proyecto en 2017 que muchas personas de su entorno empezaron a investigar más a fondo el servicio militar de sus propios seres queridos.
“El abuelo de mi esposa fue un Borinqueneer, y nos enteramos durante el proceso de construcción de este monumento”, explicó Moret. “Estábamos tratando de localizar a todos los Borinqueneers que no habían sido reconocidos en aquel entonces y, al investigar, descubrimos que muchos amigos y familiares fueron Borinqueneers. Así que definitivamente fue un momento especial para mí porque muchos de ellos recibieron reconocimiento”.
Una imagen destacada de El Morro también aparece en la tablilla conmemorativa de los Borinqueneers que Moret diseñó para el estado. Una parte de los ingresos de cada tablilla (de un costo de $60) beneficia a la organización de Cruz, Hispanic-American Veterans of Connecticut, la cual ofrece servicios bilingües a veteranos latinos en todo el estado.