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Los boricuas de Connecticut quieren ayudar a sus seres queridos que viven en la isla. Ese es el mensaje central que los miembros de la Comisión Comercial Connecticut-Puerto Rico quieren transmitir al gobernador Lamont.
En una carta enviada el miércoles, los miembros de la Comisión piden al gobernador una reunión para discutir la creciente crisis del agua en Puerto Rico y cómo Connecticut puede ayudar. La desinversión continua en el sistema de agua significa que miles de personas cerca de San Juan ahora se ven obligadas a costear y a subir cubetas de agua escalera arriba para limpiar los platos o bañarse, según informa la Associated Press.
Lamont, cuya madre estadounidense blanca nació en la isla, ha expresado una profunda afinidad con Puerto Rico y con los muchos puertorriqueños que viven en el estado que ahora gobierna. Connecticut tiene la mayor proporción de boricuas de cualquier estado de los EE. UU., esto es, un 8%.
“Dado los profundos vínculos culturales, económicos y familiares entre Connecticut y Puerto Rico, así como la significativa población puertorriqueña que considera Connecticut su hogar, este asunto se está sintiendo de cerca en comunidades de todo nuestro estado”, señala la carta.
Algunas comunidades del estado cuentan con poblaciones que son en más de un 20% puertorriqueñas. Eso incluye Bridgeport, representada por el representante Christopher Rosario, quien dijo que ha estado recibiendo llamadas de residentes de Connecticut preocupados por sus próximos viajes al área de San Juan. También ha estado considerando la posibilidad de que las personas desplazadas quieran salir de la isla, como lo hicieron miles tras el paso del huracán María.
“Similar a lo que ocurrió con los huracanes, no van a querer vivir en esa situación”, expresó Rosario sobre los residentes del área de San Juan. “Probablemente van a tomar un vuelo hasta aquí, hasta Connecticut, para poder estar aquí con sus amigos y familiares hasta que la situación se resuelva”.
“Así que esto no es algo que esté ocurriendo solo ‘allá afuera’, como dicen, sino que también tiene un profundo impacto en lo que está sucediendo aquí en Connecticut”.
Una crisis cada vez más grave
Como han informado medios como NPR, el obsoleto sistema de acueductos de la isla ha estado experimentando rupturas y derrames durante meses. Finalmente, la semana pasada, una rotura en un tubo principal hizo que la escasez de agua se tornara en una interrupción del servicio.
Los miembros de la Comisión explicaron que 120,000 residentes en el área metropolitana de San Juan están siendo afectados por esta interrupción. En respuesta, la gobernadora de Puerto Rico ha activado la Guardia Nacional para la distribución de agua potable.
Rosario señala que Connecticut históricamente espera una solicitud oficial de otra Guardia Nacional.
“Si podemos conseguir un equipo de ingenieros, de nuestros trabajadores de acueductos y de la Guardia Nacional, para evaluar un poco la situación y aplicar sus conocimientos, creo que sería ventajoso para todos”, expresó.
La carta de la Comisión Comercial pide que la reunión con Lamont se centre en cuatro temas:
- Identificar las áreas inmediatas donde la experiencia de Connecticut pueda aplicarse de manera más efectiva
- Precisar las vías de coordinación con Puerto Rico y los socios federales
- Evaluar los mecanismos apropiados para brindar asistencia técnica, logística y financiera
- Garantizar que cualquier respuesta siga siendo coordinada, fiscalmente responsable y coherente con los protocolos intergubernamentales
"Aquí en Connecticut también experimentamos problemas de agua. Tan reciente como el pasado invierno, tuvimos el problema de la tubería de Waterbury y el personal de acueductos y obras públicas pudo manejarlo y atenderlo, y esto parece ser una situación similar”, dijo Rosario. “Podemos aportar esa experiencia de nuestras compañías locales de acueductos para brindar esa ingeniería, así como nuestra Guardia Nacional”.
El gobernador Lamont aún no había respondido a la solicitud de reunión de la Comisión Comercial al momento de la publicación. Aun así, Rosario, como copresidente de la Comisión, se mostró alentado.
“Esto es algo así como la primera prueba de lo que se pretendía lograr”, señaló Rosario. “Básicamente, para eso se creó la Comisión Comercial: para atender situaciones como esta. Todos nos coordinamos, nos comunicamos y decidimos tomar acción.”