Durante la última década, Mary Valdovinos se enfrentó a constantes rechazos en sus solicitudes de vivienda y empleo debido a sus antiguos antecedentes por condenas relacionadas con drogas.
Valdovinos, de 34 años, decidió arriesgarse este otoño y volvió a solicitar un nuevo apartamento, preparándose mentalmente para el rechazo por sus antecedentes penales. Sin embargo, esta vez el resultado fue diferente: su historial apareció totalmente limpio.
"Me puse a llorar", confesó Valdovinos.
Ella es una de al menos 146,000 personas que se han beneficiado por la eliminación de las condenas criminales de sus antecedentes penales bajo la Ley de Borrón y Cuenta Nueva del estado. Las eliminaciones automáticas se reanudaron en octubre de 2025 y, tras años de retrasos en la implementación de la medida de 2021, los funcionarios estatales aseguran que el proceso de Borrón y Cuenta Nueva está mayormente al día y opera con normalidad.
Para Valdovinos, residente de Stamford, la revelación ha sido abrumadora porque un historial limpio le ha brindado la oportunidad de un nuevo comienzo en su vida.
"Esto me permite seguir siendo la persona en la que me he convertido, y he trabajado muy duro para llegar hasta aquí", afirmó Valdovinos, quien trabaja como profesional de la justicia social y la reinserción.
Borrón y Cuenta Nueva tiene como objetivo brindar una segunda oportunidad a personas como Valdovinos, quienes a menudo enfrentan barreras para acceder al empleo, la vivienda y la educación.
Pese al impacto de la ley, una gran parte de los que pueden beneficiarse de ella aún desconoce que sus antecedentes han sido modificados, ya que el estado carece de un sistema para notificar a las personas cuando se borran sus condenas. Para Valdovinos, la confirmación llegó a través del informe de verificación de antecedentes adjunto a su solicitud de vivienda.
"Eso es problemático", afirmó Gus Marks-Hamilton, gerente de oficina de la Unión Americana de Libertades Civiles, capítulo de Connecticut. Marks-Hamilton dijo que es difícil para la mayoría de las personas entender qué tipos de condenas son elegibles para la eliminación automática.
La ley establece que el estado debe eliminar de forma automática la mayoría de las condenas antiguas por delitos menores elegibles tras un periodo de siete años, o diez años en el caso de condenas por delitos graves elegibles. Los delitos sexuales y de violencia doméstica no son elegibles para ser borrados del historial según la ley.
Quienes deciden verificar sus antecedentes penales por iniciativa propia deben pagar una tarifa de $75. Philip Kent, miembro de la organización de defensa de Congregations Organized for a New Connecticut, denunció que el cargo supone otro obstáculo para quienes tienen condenas previas, debido a que ya enfrentan estrés económico por sus antecedentes penales.
"Los beneficios de Borrón y Cuenta Nueva se retrasarán, o se negarán por completo, para las personas que simplemente no conocen que se pueden haber borrado las condenas de sus antecedentes", advirtió Kent.
Rick Green, portavoz del Departamento de Servicios de Emergencia y Protección Pública (DESPP, por sus siglas en inglés), señaló que la agencia está evaluando el problema y considerando posibles soluciones. También comentó que unas 100 personas más se hacen elegibles para la eliminación automática de condenas diariamente.
Además, el estado ahora está trabajando para incluir la eliminación automática de las condenas por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas (DUI, por sus siglas en inglés).
"El DUI es un poco más complejo porque estos casos suelen involucrar múltiples delitos", explicó Green. "El DUI requiere un escrutinio más riguroso para garantizar que se eliminen las condenas correctas. Es un tema que abordaremos a principios de 2026".
Durante los últimos años, el estado se encontró con innumerables problemas técnicos en la aplicación de la ley. Además, el proceso sufrió retrasos debido a que los legisladores decidieron ampliar el catálogo de delitos elegibles para ser borrados.
Connecticut invirtió millones en soluciones tecnológicas y finalmente contrató a una empresa externa de control de calidad de software en 2024, para solucionar problemas graves en la integridad de los datos que fueron una de las principales razones de los retrasos.
El comisionado de DESPP, Ronnell Higgins, ha calificado a Borrón y Cuenta Nueva como el proyecto de TI más complejo que el estado haya emprendido jamás.
Hasta la fecha, otros doce estados y Washington D.C. han aprobado sus propias versiones de la legislación, según la Iniciativa de Borrón y Cuenta Nueva, una organización bipartidista que aboga por depurar los antecedentes elegibles de las personas que han cumplido su condena y han demostrado una vida libre de delitos.