Mientras que la asequibilidad sigue siendo un foco principal para los legisladores en 2026, los activistas por los derechos del adulto mayor están impulsando un mayor alivio financiero para los cuidadores en la próxima sesión legislativa estatal que comienza el 4 de febrero.
Los cuidadores juegan un papel crucial en la sociedad, la cual Nora Duncan, de AARP Connecticut, describió como "la columna vertebral de nuestro sistema de salud en general, pero en particular de nuestro sistema de cuidados a largo plazo para adultos mayores y personas con diversidad funcional".
La prioridad de AARP Connecticut de cara a esta sesión legislativa es un "modesto" crédito fiscal para cuidadores familiares de adultos o menores con necesidades médicas complejas.
Duncan indica que estos cuidadores, que a menudo no cobran, invierten un promedio de sobre $7,000 anualmente.
"Con eso ayudan a mantener a sus seres queridos alejados de niveles de cuidados más intensivos, como una residencia o tener que contratar asistencia en el hogar. A veces también se suma a esas cosas, lo cual releva a Medicaid de millones y millones de dólares en gastos", explicó Duncan.
La rama estatal de AARP este año también tiene otras prioridades para aliviar los presupuestos familiares, desde reducir el costo de los medicamentos con receta, los servicios de salud y los servicios públicos, hasta mejorar la supervisión y los estándares en la atención a largo plazo.
En todo el estado de Connecticut, más de 773,000 personas actúan como cuidadores, según datos recientes de AARP y la National Alliance for Caregiving.
Al menos tres de cada cuatro cuidadores familiares en Connecticut tienen empleo, a la vez que son responsables de ayudar a un ser querido con las actividades de la vida diaria, explica el informe. Estas tareas van desde proveer transporte, compras y tareas domésticas, hasta el monitoreo de condiciones médicas y manejo de finanzas.
Los datos también muestran que aproximadamente uno de cada cinco cuidadores en Connecticut tiene dificultades para manejar su propia salud, y el doble de esta cifra reportó un alto estrés emocional.
La gente encuentra mucho orgullo y propósito en cuidar de un ser querido, aunque para muchos, manejar dos roles a la misma vez les pasa factura, según explicó Duncan.
"El estrés de proveer más de 40 horas semanales de cuidado [y trabajar] al mismo tiempo no solo va a afectar tu salud mental, sino también tu salud física. Porque si en realidad estás trabajando entre 60 y 80 horas a la semana, siempre se queda algo sin hacer”, relató.