Miles de familias que habitan en viviendas en bases militares en Connecticut y otras partes del país sufren condiciones de vida inseguras, según el senador Richard Blumenthal.
Blumenthal es copatrocinador de la ley bipartidista de defensa de la vivienda del personal militar (Military Occupancy Living Defense o MOLD, por sus siglas en inglés).
Su propósito sería establecer nuevos estándares de salud aplicables a las viviendas militares. Este proyecto de ley exige inspecciones independientes y transparencia en la notificación de amenazas a la salud y la seguridad, como la presencia de moho.
"Los miembros de nuestras fuerzas armadas no pueden ser efectivos cuando están activos si están constantemente preocupados porque sus familias en casa se enfermen, falten a la escuela, o incluso terminen en el hospital por enfermedades respiratorias, erupciones en la piel, retrasos en el desarrollo o cualquier otro efecto derivado de daños por agua, moho, insectos o asbesto", dijo Blumenthal. "Estas protecciones básicas debieron haberse implementado hace mucho tiempo", añadió.
El senador indicó que ha visto viviendas con moho habitadas por familias militares en Groton, ciudad donde se encuentra una base naval de submarinos. Quiere evitar que esto vuelva a ocurrir. La Ley MOLD podría afectar las 1,500 unidades de vivienda de la subbase de Connecticut, según indicó la oficina de Blumenthal.
A nivel nacional, unos 700,000 miembros del servicio y sus familias se ven afectados por condiciones peligrosas de viviendas provistas por las fuerzas armadas, informó el senador.
Aunque las fuerzas armadas no manejen las viviendas, Blumenthal indica que siguen siendo su responsabilidad.
"Tienen la obligación, así como el interés en asegurarse de que nuestros militares y sus familias sean respetados por los administradores de propiedades privados", declaró Blumenthal. "Están bajo contrato y están ganando dinero. No están prestando el servicio que tienen que, por obligación, ofrecer."
La Ley MOLD podría exigir que el Departamento de la Defensa (DOD, por sus siglas en inglés) establezca requisitos sobre niveles aceptables de humedad, cree una oficina dedicada a supervisar este cumplimiento y lleve a cabo inspecciones independientes al recibir nuevos inquilinos o al recibir quejas. También se crearía una línea directa disponible 24/7 para recibir preocupaciones e informes de parte de los residentes.
Los administradores contratados se enfrentarían a sanciones por incumplimiento, entre lo que se incluye el retener tarifas y permitir que los inquilinos conserven su Asignación Básica para Vivienda (BAH, por sus siglas en inglés), que provee asistencia al personal militar para garantizar la equidad de vivienda.
El proyecto cuenta con apoyo de ambos partidos, incluyendo al copatrocinador del proyecto, el republicano James Moylan, representante por Guam, donde las condiciones son especialmente propicias para el moho.
"Las familias militares se han visto obligadas a vivir con moho, humedad y riesgos para su salud por demasiado tiempo, en viviendas que les prometieron que serían seguras", dijo Moylan. "La Ley MOLD finalmente establece estándares exigibles, inspecciones independientes y una verdadera responsabilidad para los contratistas que no cumplen con nuestro personal militar. Soy de una región del Pacífico donde el clima extremo y la humedad son una realidad constante, y sé que estos riesgos no pueden ser ignorados", declaró Moylan.