El audio de arriba está en inglés.
Para muchas familias de Connecticut, encontrar cuidado infantil es un desafío debido a los altos costos y las largas listas de espera, según se informa en una nueva encuesta.
Los hallazgos provienen de la Encuesta de Padres/Cuidadores de Connecticut de 2025 de la Universidad de Connecticut y la Oficina de Primera Infancia del estado.
Más de 3,000 personas participaron de la encuesta. Sam Lawrence, investigador principal, señaló que, entre quienes tienen dificultades para acceder al cuidado infantil, más de la mitad afirmó que el costo es la barrera mayor.
“Ese fue el obstáculo principal que identificamos en todo el estado, entre distintos tipos de familias e incluso en todas las categorías de ingresos”, mencionó Lawrence, profesor asistente de investigación en la Escuela de Trabajo Social de UConn.
Dos tercios de los encuestados dijeron que pagan por el cuidado infantil, con costos que van desde $4 al mes hasta $1,700 o más.
Aproximadamente un tercio de los padres que se quedan en casa expresaron que no pudieron conseguir otro tipo de cuidado y que cuidaban ellos mismos a sus hijos porque era la opción más conveniente económicamente.
La falta de acceso a asistencia financiera también fue un obstáculo común.
Según una encuesta de United Way of Connecticut 211 a proveedores de cuidado infantil, hay una lista de espera de ocho meses para el subsidio Care 4 Kids del estado, que ayuda a familias de ingresos bajos a moderados.
Lawrence señaló que en Connecticut la demanda de cuidado infantil también supera la disponibilidad de servicios. La encuesta mostró que casi un tercio de las familias que necesitan cuidado infantil informaron que están buscando activamente servicios de cuidado infantil, y que se encuentran en una lista de espera o enfrentan ambas situaciones.
La escasez de personal especializado en educación temprana limita la capacidad de los programas para atender a más niños.
Lawrence señaló que las familias de niños pequeños fueron las que más comúnmente reportaron estar en espera de cuidado infantil, seguidos por los padres de recién nacidos y bebés.
“Ofrece información clave para que la OEC pueda identificar dónde concentrar esfuerzos para aumentar la disponibilidad de cupos mediante Early Start y otros programas”, señaló Lawrence.
Según la Oficina de la Primera Infancia, las inversiones iniciales realizadas a través del fondo estatal Early Childhood Endowment han respaldado la creación de aproximadamente 1,000 nuevos cupos de cuidado infantil.
La OEC financió la encuesta, que está prevista para repetirse cada dos años.