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Esta autora puertorriqueña escribe para quienes habitan entre dos mundos

Un caballo pasta cerca de la carretera principal del sector Mariana, en Humacao, al este de Puerto Rico.
LeisureCowboy / iStockphoto / Getty Images
Un caballo pasta cerca de la carretera principal del sector Mariana, en Humacao, al este de Puerto Rico.

La autora puertorriqueña Jaquira Díaz, reconocida por sus memorias galardonadas, Muchachas Ordinarias (Ordinary Girls), presenta su primera novela This Is the Only Kingdom, en la que explora temas similares de resiliencia e identidad latina y queer.

La historia se sitúa en una versión del Caserío Padre Rivera, el proyecto de vivienda pública en Humacao donde creció Díaz.

"[Los residentes] fueron expulsados de sus hogares ancestrales y desplazados allí", explicó Díaz.

La novela sigue inicialmente a Maricarmen y Rey, dos adolescentes residentes del caserío en los años setenta. Posteriormente, la trama se traslada a la década de los noventa para seguir a Maricarmen y a su hija, Nena.

"Están sobreviviendo a las secuelas de un asesinato, pero también al colonialismo en sí, y cómo esto afecta tanto a su familia como a la comunidad", dijo Díaz en el programa "Where We Live" de Connecticut Public.

Se advierte a los lectores que la narrativa es sombría, de hecho, comienza así, con el hallazgo de un cuerpo.

Este no es el único acto de violencia en la novela, pero Díaz no la utiliza sin razón. Cada golpe, ya sea físico o verbal, contribuye al entramado mayor que narra la relación entre madre e hija a lo largo de dos décadas en la isla y más allá.

El idioma

This Is the Only Kingdom es un libro en inglés, pero Díaz salpica el español de manera selectiva y frecuente a lo largo de todo el libro. Un ejemplo recurrente es el uso de "camarones" para referirse a la policía, cuyo significado se deduce únicamente mediante pistas contextuales para los lectores que no hablan español.

"El idioma para mí surge de forma natural y orgánica porque soy bilingüe", afirmó Díaz. "Mi lengua materna es el español y, a menudo, cuando escribo en inglés, siento que estoy traduciendo no solo el idioma, sino también la cultura".

En una escena, Nena ya adolescente saluda a una amiga de su mamá con un "Bendición", una palabra que se usa para saludar a los adultos. Aunque es común entre hispanohablantes 'pedir la bendición', los puertorriqueños son quizás los más reconocidos por esta costumbre.

Díaz comparte este intercambio con el que cualquier puertorriqueño puede sentirse identificado por haberlo vivido en su adolescencia: “‘Bendición,’ Nena said softly to Don Carmelo, not really sure what she was supposed to do, since he wasn’t a priest or a relative.”

"Hubo momentos en los que sentí que ninguna traducción podía hacerle justicia a esa palabra", afirmó Díaz. "No hay forma de traducirla y transmitir el significado, el tono o el sentimiento de lo que esa expresión representa en el español puertorriqueño".

La música

La música resuena a lo largo de toda la novela, aunque no podamos escucharla.

Aunque la música fue indiscutiblemente un personaje en Muchachas Ordinarias, es la salsa, específicamente, la que cobra protagonismo en This Is the Only Kingdom.

"El libro se inspiró en una historia real, que nos contaban nuestros padres, sobre un hombre que se llamaba Rey que vivió en nuestro residencial, el Caserío Padre Rivera", dijo Díaz. "En sus tiempos, el músico Pedro Conga escribió una canción en homenaje a Rey. Así que todo, en cierto sentido —la forma en que descubrí esta historia, la forma en que me la contaron— comenzó con una canción".

Los títulos de cada capítulo son una canción de salsa, lo que podría dar pistas a los grandes fanáticos del género sobre lo que sucederá en las páginas que siguen.

"Quería que los títulos de los capítulos y las canciones de salsa estuvieran conectados temáticamente para que el lector que conoce el género entienda que hay un tema recurrente tanto en la canción como en el capítulo", dijo Díaz.

A pesar de esta sutil composición, Díaz aclara que no se considera música, aunque estudió música de niña y confiesa: "creo que de adolescente me identificaba muy fuertemente como música”.

Las identidades

Gran parte de la novela gira en torno a la sexualidad de varios personajes.

"Creo que eso fue lo primero de lo que estaba segura que escribiría", comentó Díaz, quien ya ha abordado su propia identidad queer en Muchachas Ordinarias. "Sabía que esta sería, en cierto modo, una novela muy queer, con una trama marcadamente queer y una conversación intergeneracional sobre este tema".

Los personajes a los que el lector sigue en la primera parte del libro se presentan o se insinúan como heterosexuales. En la segunda parte, las dinámicas cambian tanto en la comunidad como en el mundo.

"Tenemos a la hija [de Maricarmen], Nena, y a Tito, que son de otra generación; son adolescentes a principios de los 90", explicó Díaz, "y el mundo es diferente para ellos".

De los dos, uno es abiertamente queer, mientras que el otro parece ocultar su identidad incluso de sí mismo. En este punto, Díaz aborda la homofobia interiorizada, ese conflicto entre odiarse a uno mismo sin necesariamente sentir lo mismo por otros que también se identifican como queer.

"Definitivamente quería que los lectores experimentaran lo que es que la misma comunidad que abraza a su gente, luego, de repente, al descubrir que alguien es queer, le dan la espalda, en parte porque es la realidad. Esto es lo que pasa de verdad”, afirmó. "Esto no solo ocurre en Puerto Rico, sino también en los Estados Unidos".

Díaz, quien creció en Puerto Rico y en Florida, escribió desde su propia experiencia.

"Sales 'del clóset' y te encuentras con personas que te aceptan y personas que no; era muy aterrador contarle esto a tu familia siendo adolescente a principios de los años 90", recordó Díaz. "Pensaba que no habría ninguna forma de poder hablarlo con mi familia".

Pero lo hizo, y sus personajes muestran esa misma valentía al final.

Este es un extracto de una conversación más extensa de este episodio de "Where We Live", presentado por Connecticut Public.

Rachel Iacovone (ee-AH-koh-VOAN-ay) is a proud puertorriqueña, who joined Connecticut Public to report on her community in the Constitution State. Her work is in collaboration with Somos CT, a Connecticut Public initiative to elevate Latino stories and expand programming that uplifts and informs our Latino communities, and with GFR in Puerto Rico.

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