La representación latina en las librerías ha ido en aumento en los últimos años, ya que los apellidos en español ocupan una buena parte del espacio en los estantes del género de realismo mágico para adultos. Las memorias sobre raza, como “Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia”, y sobre inmigración, como “Solito”, ganan premios y fomentan más conversaciones. Los libros infantiles modernos como “Mi papi tiene una moto” y “¡Qué Paletero tan Cool!” capturan la experiencia de la diáspora para muchos niños latinos.
Pero,¿qué sucede en el caso de los lectores que tienen de 8 a 12 años?
“Cuando era más joven, los libros trataban principalmente sobre la identidad”, dijo el autor puertorriqueño Victor Piñeiro. “Pero encontré muy pocos libros como los que me gustaba leer de niño: de aventuras, magia y todo eso”.
Piñeiro comenzó a escribir los libros que le hubiera gustado leer a esa edad. Su debut, “Time Villains”, ganó la Medalla de Oro de los Premios Internacionales de Libros Latinos.
“Lo que lo distingue del libro de aventuras promedio es que los personajes principales son puertorriqueños, y no es solo de nombre”, dijo. "Uno de los personajes es chef, así que incluyo todas las diferentes comidas puertorriqueñas y hablo mucho sobre la diferencia entre los mofongos. Intento incorporar pequeños elementos de la experiencia puertorriqueña”.
Piñeiro nació en Puerto Rico, secrióen los Estados Unidos y pasaba sus veranos en la isla haciendo travesuras con sus primos. A primera vista, la trama de su nuevo libro parece reflejar eso.
“Hubo un momento en el que pensé, ‘Espera un momento’”, dijo Piñeiro. "Me encanta la mitología griega. Me encantan tantas mitologías diferentes. ¿Por qué sé tan poco sobre la mitología puertorriqueña?”
Esta es una queja frecuente de los grupos culturales taínos modernos y de los antropólogos que trabajan en programas como la exhibición ¡Taíno Vive! en el Museo Peabody de Yale. La mayor parte de la comprensión de los puertorriqueños sobre su propia mitología nativa proviene de un relato del fraile español Ramón Pané, que fue transcrito y traducido a partir de un manuscrito original que se perdió en el transcurso de la historia.
Mientras Piñeiro leía el relato de Pané, las deidades taínas lo cautivaron, hasta convertirse en las protagonistas de su último libro, “The Island of Forgotten Gods”.
Cuando pasó por Connecticut durante la gira de presentación de su libro el otoño pasado, se dio cuenta de lo mucho que estas historias resonaban en los estudiantes jóvenes.
"Fui a un par de escuelas donde la mayoría de los estudiantes eran puertorriqueños, y creo que fue algo increíble porque incluso los niños decían: 'Dios mío, ¿este libro existe?'"
El libro comienza con su personaje principal, un preadolescente llamado Nico, encontrándose con un dios del viento enfadado. Sin embargo, el niño se tomó el encuentro como un efecto del trauma trasel huracán María.
“Estoy tratando de explicar que todos los puertorriqueños, con el paso del tiempo, han tenido una ansiedad sutil atada al viento debido a todo lo que ha causado en la isla a lo largo de los años”, dijo Piñeiro.
La historia tampoco evita reconocer, según la edad de los lectores, las repercusiones económicas a largo plazo que el huracán María ha tenido en la isla. Piñeiro describe los techos deteriorados del colorido barrio de La Perla, en San Juan, con la misma delicadeza con la que retrata la escena en la que Nico ve a un familiar anciano obligado a trabajar empacando alimentos a cambio de unos céntimos.
“No hay razón para hablarles con condescendencia a los niños”, dijo Piñeiro con una sonrisa. “Ellos entienden las cosas mejor que nosotros”.
Más información
Puedes encontrar “The Island of Forgotten Gods” en cualquier lugar que venda libros.