La policía de Hartford está investigando posibles cargos criminales contra los agentes federales que usaron gas pimienta y embistieron con sus vehículos a una multitud de manifestantes el jueves, según informó el alcalde de la ciudad.
Cerca de 200 personas se reunieron frente al edificio federal Abraham A. Ribicoff en una vigilia en memoria de Renee Good, una mujer asesinada a tiros por un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Minneapolis a principios de esta semana.
Mientras se celebraba el evento, un grupo de manifestantes al otro lado del edificio intentó bloquear la salida de varios vehículos. Testigos afirmaron que los manifestantes intentaban impedir lo que creían que era el traslado de una persona detenida por ICE.
Un video capturado por Connecticut Public muestra a un hombre enmascarado usando gas pimienta para disipar a la multitud. En las imágenes se observa cómo un sedán se abrió paso poco a poco en medio del grupo, empujando a varias personas alineadas con el parachoques delantero.Momentos después, una camioneta blanca le siguió, chocando a una persona que se encontraba en su camino.
El video muestra el momento en que alguien aparece y golpea la ventana posterior de la camioneta, rompiendo el cristal.
En una rueda de prensa el viernes, el alcalde de Hartford, Arunan Arulampalam, informó que al menos una persona fue golpeada por los vehículos, y que las autoridades locales creen que estos fueron conducidos por agentes federales.
Arulampalam dijo que la policía de Hartford está investigando la posible radicación de cargos de accidente por fuga y agresión contra los implicados. También están investigando quién rompió la ventana de la camioneta.
"Vamos a investigarlo, vamos a determinar quiénes estuvieron involucrados y, si violaron la ley aquí en la ciudad de Hartford, enfrentarán las consecuencias", sentenció Arulampalam.
@ctpublic Hundreds of Connecticut residents gathered Thursday night in memory of Renee Nicole Good, who died in Minneapolis after getting shot in an encounter with ICE on Wednesday. The courtyard and sidewalk at the ICE field office on Hartford's Main Street were packed with peaceful protestors. Tealight candles lit up the hands of many. Activists who spoke called for unity against ICE and the Trump Administration. Rosario Caicedo, a member of the Middlesex Immigrant Rights Alliance and an immigrant from Colombia, said Renee Nicole Good is not the only one to die under this administration. “The list is so long, and it will continue to grow, unless we're able to stop them in the streets and everywhere,” Caicedo said. “Resist, resist, we have to say to ourselves and to each other.” The demonstration remained peaceful in front of the building on Main Street, where Caicedo was speaking. But on the other side of the building, nearly a dozen protestors were pepper sprayed while attempting to stop what they thought was an ICE vehicle. Federal immigration officials did not respond to multiple requests for comment. But Alex Kueny [Q-nee] said he and other protestors were attempting to stop what they thought was a detainee removal by ICE. “Five to 10 people stood here at the exit of the building trying to block the car, taking someone. They started pepper spraying people. More people gradually kept trickling in. They kept pepper spraying people,” Kueny said. He came to the protest with his bike riding glasses and water, he said, so tried to help flush out the eyes of those caught in the spray. “And then they straight up rammed their car and a big van behind it, right through the crowd,” Kueny said. A gray sedan and a white van, both unmarked, drove through the crowd, knocking a person over. Another protester threw an object and broke the window of the van as it drove off. Hartford police confirmed their officers on scene did not use pepper spray. The vast majority of attendees did not take part in the incident, opting not to leave the peaceful rally in front of the building. 📝: Daniela Doncel, Michayla Savitt 📸: Mark Mirko #hartford #hartfordct ♬ original sound - CT Public
Además, Arulampalam señaló que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no ha proporcionado “ningún tipo de coordinación o cooperación” en la investigación. Según el alcalde, la agencia indicó que está realizando su propia investigación desde una oficina de campo en Boston.
"Estamos en territorio desconocido", dijo Arulampalam. "Este ciclo de violencia viene de la Casa Blanca, y se ha perpetuado en ciudades de todo los Estados Unidos".
En un comunicado emitido el viernes por la noche, un portavoz del DHS reconoció la implicación de agentes federales en el incidente. El comunicado no hizo referencia a la investigación criminal que realiza la ciudad.
El portavoz señaló que quienes obstaculicen la labor de las fuerzas del orden público serán procesados con todo el peso de la ley y pidió a "los políticos defensores de las ciudades santuario que dejen de incitar a los activistas radicales a confrontar y obstaculizar la labor de los agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza".
"En la noche del 8 de enero, una turba de agitadores radicales en Hartford, Connecticut, intentó obstaculizar a los agentes federales de la ley intentando bloquear sus vehículos y rompieron una ventana de un vehículo de agentes del orden", lee el comunicado. "No se equivoquen: obstaculizar la labor de los agentes del orden público durante el desempeño de sus funciones no solo es peligroso, sino también ilegal."
El representante demócrata John Larson declaró en un comunicado que apoya al alcalde “al pedir transparencia y rendición de cuentas” ante el caos desatado.
"Los manifestantes se reunieron pacíficamente para honrar una vida perdida en Minneapolis y, en cambio, se vieron envueltos en un enfrentamiento que era totalmente previsible, dada la impunidad con la que esta administración ha facultado a los agentes federales", dijo Larson.
El representante estatal Vincent Candelora, líder de la minoría republicana en la Cámara, señaló que investigar el incidente será una “tarea difícil”.
"No estoy seguro de que el gobierno federal vaya a ceder su jurisdicción sobre presuntas actividades criminales a una autoridad local de aplicación de la ley", afirmó Candelora. "Fomentar esta retórica y dar la impresión de que nosotros, a nivel local, tenemos cierto control sobre esto, para mí, es irresponsable".
El senador estatal Stephen Harding, líder de la minoría republicana en el Senado, hizo un llamado a poner fin a la "retórica intensificada" y a la violencia entretanto se desarrolla la investigación.
"Cualquiera que esté en desacuerdo con la aplicación de la ley es libre de abogar por legislaciones diferentes y de protestar pacíficamente", afirmó. "Aquí en Connecticut, los republicanos mantenemos nuestro apoyo a la inmigración legal, las fuerzas del orden y a las víctimas de delitos violentos, al tiempo que exigimos calles más seguras y respeto por el dinero de los contribuyentes".
Mark Mirko y Daniela Doncel contribuyeron a este artículo.
Gregory B. Butler es suegro de Arunan Arulampalam y miembro de la junta de síndicos de Connecticut Public.