El audio y el video de arriba están en inglés.
Una Dodge Ram roja abandonada, cristales rotos y sangre salpicada fueron los restos que quedaron en una transitada calle del centro de Norwalk el pasado agosto, después de que agentes federales de inmigración arrestaran a dos hermanos de México.
Durante el arresto, los agentes rompieron una ventana de la camioneta y sacaron al conductor del vehículo. Un video de un testigo muestra que la policía utilizó una pistola Taser en el hermano del conductor después de que este saltara del vehículo para huir, dejándolo herido.
Las imágenes de la cámara corporal de la policía de Norwalk, obtenidas por Connecticut Public, muestran la confusa escena con la que se encontraron los oficiales aquella mañana.
El video muestra claramente que los oficiales no estaban al tanto del arresto realizado por los agentes federales cuando llegaron al lugar.
“No sé qué demonios está pasando”, le dijo un oficial a otro. "Esto nos va a hacer quedar bien mal. El jefe tiene que hacer una declaración. Estas investigaciones no tienen nada que ver con nuestros oficiales de policía locales”.
Su colega tuvo dificultades al describir la situación.
“No sabía si tenía que comunicarme por la radio con ICE o con agentes federales", expresó ella. "No sabía qué debía hacer".
Las grabaciones muestran que rápidamente se enteraron, gracias a los testigos, de que la operación había tomado un giro violento.
Arrestos como estos han ocurrido en todo el país en medio del esfuerzo del gobierno federal por expulsar a cientos de miles de inmigrantes indocumentados, con medidas de control agresivas, propiedades abandonadas, persecuciones a pie y familias que viven con miedo.
Eso está ejerciendo presión sobre los agentes de las fuerzas del orden locales y los legisladores de Connecticut para que determinen cómo responder cuando ICE detiene por la fuerza a personas en sus comunidades.
Harry Rilling, un demócrata que previamente se desempeñó como alcalde de Norwalk y como jefe de policía de la ciudad durante 17 años, comentó que las medidas perturbadoras de las autoridades federales de inmigración han dejado a algunos oficiales de la policía y a líderes de la ciudad de Norwalk con una "sensación de impotencia".
“Están viendo cómo ocurre esto en nuestra propia comunidad… y creo que muchos de ellos están tan preocupados como yo”, dijo Rilling.
En una declaración escrita difundida a Connecticut Public, un alto funcionario no identificado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) defendió los arrestos en Norwalk. El funcionario del DHS dijo que los agentes usaron la fuerza mínima necesaria.
El funcionario también señaló que uno de los hombres intentó huir y evadir el arresto. En la declaración del DHS, se mencionó que el otro hombre había sido expulsado de los Estados Unidos en numerosas ocasiones en el pasado, y que anteriormente fue condenado en Connecticut por resistirse al arresto, fraude y operación ilegal de un vehículo motorizado.
Los agentes de inmigración están "trabajando horas extra para cumplir con el mandato del pueblo estadounidense de arrestar y deportar a extranjeros ilegales criminales y hacer que Estados Unidos vuelva a ser un lugar seguro", afirmó el funcionario no identificado del DHS.
Los líderes locales responden
La Ley Trust de Connecticut, aprobada en 2013, ofrece orientación para la policía local.
La ley restringe la información que la policía puede compartir con los agentes federales de inmigración. Los legisladores estatales reforzaron la Ley Trust el año pasado tras el regreso del presidente Donald Trump al cargo.
Ronnell Higgins, el comisionado de seguridad pública del estado, dijo que la ley proporciona directrices claras, pero también complica la labor de las fuerzas del orden. Incluso expresó que las agencias suelen coordinarse entre sí para evitar conflictos.
“Todos queremos que la gente peligrosa esté fuera de la calle y recuerdo una época en la que trabajamos juntos para lograrlo", dijo el comisionado. "Esta vez es diferente".
Además añadió que en el entorno actual, la policía local está haciendo todo lo posible para manejar la situación.
Otros ven la situación de manera distinta.
Richard Dziekan es agente de policía en Bethany. Dziekan fue alcalde republicano de Derby. También es exoficial de policía de Hamden.
Dziekan no cree que ICE esté perjudicando a las comunidades en las que opera. Más bien, afirmó que el estado está obstaculizando la labor de las fuerzas del orden locales.
"Es simplemente absurdo", dijo Dziekan, refiriéndose a la Ley Trust. "Lo que quiero decir, por favor, es que solo nos dejen hacer nuestro trabajo".
"Si sales de un tribunal federal y has sido acusado de algunos delitos graves... deberían llamar a ICE, llamar a los federales y decir: 'Miren, Juan Del Pueblo está saliendo'", dijo Dziekan. "Allá vamos. Está siendo liberado. Cumplió su condena. Y listo, depórtenlo al país que sea".
La Ley Trust generalmente prohíbe que la policía detenga a alguien basándose únicamente en una orden de detención civil. Sin embargo, la policía puede cooperar con ICE si la persona fue condenada por un delito grave de clase A o B, o por alguno de otros delitos específicos, o si es identificada como una posible coincidencia en una lista de vigilancia terrorista.
Según Dziekan, restringir a la policía de esa manera crea la impresión de que las personas indocumentadas reciben un trato especial cuando infringen las leyes.
Dziekan agregó que ICE simplemente está haciendo lo que las fuerzas del orden federales hacían en los años 90 cuando él era un policía de tránsito. En aquel entonces, la policía local trabajaba de cerca con el predecesor de ICE, el Servicio de Inmigración y Naturalización federal.
"Les dimos su información. Eso fue todo”, dijo. “No era nada del otro mundo”.
El jefe de la policía de Norwalk, James Walsh, expresó que, tras el arresto en el centro el pasado agosto, se enfocó en mejorar la comunicación con las autoridades federales.
“Se trató más o menos de abrir vías de comunicación para que pudiéramos hacer todo lo posible con el fin de evitar cualquier tipo de conflicto entre agentes, donde los oficiales se encuentren con algo y no sepamos qué está pasando”, mencionó Walsh.
El video de la cámara corporal muestra que los agentes federales se trasladaron temporalmente al estacionamiento del Departamento de Policía de Norwalk después de detener a los dos hermanos el verano pasado, lo que tomó por sorpresa a las autoridades locales. El video muestra a Walsh pidiéndoles a los agentes que se retiraran del lugar, señalando que los ciudadanos estaban grabando su interacción.
Walsh afirmó que las operaciones de ICE han disminuido en Norwalk desde el incidente. Sin embargo, reconoció que algunos residentes podrían tener miedo de acudir a la estación de policía o de interactuar con los oficiales locales.
“No diría que esta situación nos ha limitado o retrasado, pero al mismo tiempo reconocemos que hay ansiedad y miedo en la comunidad”, dijo Walsh.
Otros encuentros polémicos
En otras comunidades del estado, se han producido enfrentamientos polémicos a raíz de las medidas de control de inmigración.
La policía de New Haven informó que, en enero, agentes federales persiguieron a un inmigrante dentro de un tribunal para realizar un arresto. También informó que el incidente ocurrió después de un accidente de auto fuera del edificio.
El arresto potencialmente violó una nueva ley estatal y las normas establecidas por el sistema judicial el año pasado, que prohíben los arrestos en o cerca de los tribunales sin una orden judicial.
El alcalde de New Haven, Justin Elicker, un demócrata, dijo que los líderes de la ciudad están debatiendo cómo deben responder ante los actos de ICE que atenten contra los derechos de los ciudadanos o los inmigrantes.
Estos debates cobraron mayor relevancia a principios de este año, en medio de un polémico aumento de la aplicación de la ley de inmigración en Mineápolis, que provocó semanas de protestas e incluyó el asesinato de dos ciudadanos a manos de agentes federales.
En Connecticut, el proyecto de ley de responsabilidad policial, establecido en 2020, exige que la policía intervenga si observa un uso excesivo de la fuerza. Sin embargo, enfrentarse a los agentes federales podría ser peligroso para la policía local, según señaló Elicker.
“Podría poner a nuestros oficiales en gran riesgo si intentan intervenir con un agente de ICE que está usando fuerza indebida contra un miembro de la comunidad”, expresó.
Líderes municipales y del Congreso toman cartas en el asunto
En Hartford, la policía está evaluando la posibilidad de presentar cargos penales contra los agentes federales que utilizaron gas pimienta contra los manifestantes y después se abrieron paso entre la multitud que bloqueaba su vehículo en enero. Según las autoridades de la ciudad, una persona resultó herida.
El incidente ocurrió durante una protesta contra el asesinato de Renee Good, una madre de tres hijos que fue asesinada a tiros por un agente de inmigración en Mineápolis.
El alcalde demócrata de Hartford, Arunan Arulampalam, informó que está enfocado en proteger a la comunidad.
“Aquí vamos a defender el estado de derecho”, dijo Arulampalam. "En Hartford, nuestro objetivo es ser prudentes y proteger de verdad a nuestros residentes".
A nivel estatal, los legisladores de Connecticut están impulsando proyectos de ley que prohibirían la presencia de agentes federales de inmigración en iglesias, hospitales y escuelas. La legislación también les ofrecería a los residentes del estado una forma de demandar a los agentes que violen sus derechos civiles.
Los miembros de la delegación del Congreso de Connecticut también están alzando la voz de alarma.
El senador demócrata Richard Blumenthal afirmó que cree que ICE está operando como un estado policial y que es necesaria una reforma.
Blumenthal señaló que los agentes de ICE deberían llevar placas, usar cámaras corporales y quitarse las máscaras.
“Los estados seguirán hacia adelante si el gobierno federal no hace nada o no deja de poner obstáculos”, dijo Blumenthal.