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Integrantes de la comunidad latina de Connecticut honran la memoria de Dolores Huerta, fallecida líder de los derechos civiles, con acciones de servicio, liderazgo y defensa de causas sociales.
Huerta murió el miércoles a los 96 años. Es conocida sobre todo por cofundar el sindicato United Farm Workers. Durante ese proceso, acuñó la frase "sí, se puede", un principio del movimiento que luego se popularizó ampliamente.
"Cuando me enteré de su fallecimiento, fue un momento de paz. Tenía 96 años, así que era de esperar; aun así, resultó sorprendente porque estaba tan llena de vida", comentó la directora ejecutiva y fundadora de Latinas in Leadership Inc., Marilyn Alverio. "Me sorprendió que ocurriera tan pronto".
Alverio conoció a Huerta en mayo, cuando esta visitó Hartford para recibir el Premio Leyenda Viva en la 23.ª edición anual del Latinas in Leadership Symposium.
Alverio describió a Huerta como una persona humilde, generosa con los elogios y llena de vida durante el tiempo que compartieron.
"Cuando te hablaba, era como si fueras la única persona en la sala", dijo.
Alverio invitó a Huerta a participar como oradora en el simposio por su liderazgo como latina y su labor de defensa y promoción de la comunidad latina.
Sin embargo, Alverio expresó su preocupación ante la posibilidad de que Huerta cancelara debido a las noticias difundidas semanas antes sobre los presuntos abusos de César Chávez, cofundador de United Farm Workers.
“Había cancelado bastantes presentaciones y no sabía si iba a cancelar la de Hartford o no”, comentó Alverio. Así que Alverio preguntó por qué.
"[Huerta] me dijo que había oído que en Hartford había muchas latinas y que quería venir a verlas", contó Alverio. "Quería saber más sobre nosotros y animarnos a seguir adelante... Eso me conmovió mucho".
Alverio indicó que muchas personas se pusieron en contacto con ella para agradecerle que llevara a Huerta a Hartford.
"[Algunos expresaron]: 'Siento que ahora formo parte de la historia por haber estado siquiera en el mismo lugar'", declaró Alverio, "y eso es algo que yo también siento".
Alverio espera continuar el legado de Huerta creando un Premio Dolores Huerta para quienes trabajan a favor de los derechos civiles.
"Creo que nuestra organización está en condiciones de hacerlo, ya que fuimos una de las últimas organizaciones latinas en tenerla en nuestro escenario", señaló Alverio. "Eso es algo que creo que podemos hacer y que haremos".
El espíritu de servicio
"No fue una sorpresa porque ya tenía una edad avanzada, pero siempre es triste perder a una figura tan emblemática", señaló Carlos Hernández Chávez, artista, músico y educador de Connecticut, "una heroína poco reconocida de las luchas de los trabajadores agrícolas de este país".
Hernández Chávez explicó que, en su experiencia como organizador, ha aprendido que siempre son las mujeres quienes realmente hacen el trabajo duro y tedioso.
"Recibió el reconocimiento mucho más tarde de lo debido", declaró. "Me reconforta mucho que por fin haya recibido el reconocimiento que merecía".
Hernández Chávez tiene una foto de Huerta sosteniendo un libro titulado Elvira: Una mujer inmigrante mexicana que escribió su primo, Eduardo Hernández Chávez.
La portada del libro presenta el mural Sugar Beet Workers, realizado por Carlos Hernández Chávez en 2009. El mural está expuesto en el Ayuntamiento de Hartford.
"Cuando veo [la foto], me dan escalofríos, literalmente escalofríos, porque nunca pensé que llegaría siquiera a conocerla, y mucho menos que ella sostuviera una imagen de mi mural", dijo Hernández Chávez.
El libro de memorias relata la historia de su tía, quien aparece representada en el mural. Hernández Chávez comentó que le alegra tener esa foto, dada la labor que Huerta realizó en favor de familias de trabajadores agrícolas migrantes como la suya.
"Esa conexión con la historia de los trabajadores agrícolas es lo que, de alguna manera, realmente me vincula con [Huerta]", dijo. “Siento que éramos de la misma familia”.
Hernández Chávez reveló que Huerta también encarna un valor que sus padres le inculcaron.
"Es el espíritu de servicio", explicó. "Cuando llegas a una etapa más avanzada de la vida, como me está pasando a mí, empiezas a preguntarte, ya sabes: ¿de qué va la vida? Y, básicamente, he llegado a la conclusión de que, al igual que Dolores, la vida consiste en servir".
Más allá del servicio, Hernández Chávez añadió que espera que la gente recuerde no solo las luchas que han enfrentado los trabajadores agrícolas, sino también la importancia de la agricultura como industria.
"Es importante recordarle a la gente de dónde vienen sus alimentos", declaró, "y valorar y apoyar la labor de las comunidades agrícolas de todo el mundo, porque es lo que nos sustenta".
¡Sí se puede!
La directora ejecutiva de Make the Road Connecticut, Wendy Cárdenas, comentó que los miembros de la organización, quienes defienden a las comunidades inmigrantes, latinas y de clase trabajadora, estaban desconsolados por la noticia de la muerte de Huerta.
"Nos mostró que cuando las comunidades se unen, se organizan y se niegan a rendirse, todo es posible", declaró Cárdenas en un comunicado.
"Su valentía y determinación abrieron puertas para que tantas de nosotras", añadió, "especialmente las mujeres de color, pudiéramos encontrar nuestra voz, convertirnos en líderes y seguir luchando por la justicia".
Cárdenas señaló que la organización espera honrar el legado de Huerta dando continuidad a su labor en defensa de los derechos de los trabajadores, las mujeres y las familias inmigrantes.
"En Make the Road Connecticut, llevamos con nosotros sus palabras, '¡Sí se puede!', adondequiera que vayamos", afirmó. "Las hemos coreado en marchas, gritado en concentraciones y nos hemos aferrado a ellas en innumerables reuniones, acciones y momentos difíciles".
Esas tres palabras, indicó Cárdenas, son un recordatorio del poder de generar cambios.
"¡Sí se puede!", repitió Cárdenas. “Lo hemos hecho, podemos hacerlo y seguiremos haciéndolo”.