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El Hospital Saint Francis busca transformar el panorama alimentario del norte de Hartford mediante una subvención de $275,000 de la Fundación Greater Hartford Gives.
El hospital lanzará un proyecto piloto para ayudar a las bodegas del vecindario a aumentar su capacidad para abastecerse y vender alimentos frescos, nutritivos y culturalmente relevantes.
El Norte de Hartford carece de un supermercado de servicio completo, lo que dificulta que muchos residentes consigan alimentos.
Según DataHaven, una organización sin fines de lucro, el área registra una concentración particularmente alta de alimentos baratos y poco saludables en comparación con el resto del estado. El norte de Hartford también registró tasas más altas de diabetes y presión arterial alta.
Damion Baker, director de impacto comunitario de la fundación, informó que la iniciativa forma parte de un objetivo más amplio para mejorar el acceso a alimentos saludables.
“Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos continuos de la fundación por atender necesidades humanas básicas y reducir la inseguridad alimentaria en toda la región de Greater Hartford”, mencionó Baker.
Los residentes del norte de Hartford que no tienen transporte propio suelen tomar dos autobuses para llegar a tiendas de otras localidades que venden frutas y verduras frescas.
Tashjian Farrell, una maestra de preescolar que vive en el vecindario, aclaró que su familia es de las Indias Occidentales y que normalmente comen comidas con almidón, verduras y proteína. Pero muchas tiendas de la zona venden refrigerios, pasteles, dulces y bebidas azucaradas que pueden encontrarse por tan solo $1.
“Tenemos que ir hasta Newington, Avon o East Windsor para conseguir frutas y verduras de buena calidad”, expresó Farrell. “Pero incluso entonces, son vecindarios predominantemente blancos, por lo que no tienen las frutas y verduras que buscamos, como yuca, malanga y taro”.
Carolyn Alessi, directora regional de salud y bienestar comunitario de Trinity Health de Nueva Inglaterra, que opera el Hospital Saint Francis, expresó que el norte de Hartford se caracteriza como un “pantano alimentario”, un término que describe una zona donde los alimentos disponibles no son nutricionalmente saludables.
“Normalmente se encuentran en una tienda Family Dollar, un Walmart o una bodega, y esos alimentos son los que están contribuyendo a muchas de las enfermedades crónicas que vemos dentro de esta comunidad”, dijo Alessi.
Shariff Akeem Lewis, otro residente del norte de Hartford, declaró que incluso los productos frescos disponibles en su vecindario no son de la mejor calidad.
“Puede ser más difícil de lo que debería”, expresó. “Gran parte de las frutas y verduras frescas que recibimos apenas duran. Tengo fresas recién compradas que se enmohecen apenas uno o dos días después de comprarlas”.
El proyecto piloto se enfocará en convertir bodegas en puntos de acceso a alimentos saludables mediante la incorporación de productos cultivados localmente. Y para que estos alimentos sean asequibles, el equipo de Saint Francis está estudiando un modelo de supermercado con precios escalonados, similar al que utiliza Forge City Works en The Grocery on Broad, en el vecindario de Frog Hollow.También se está evaluando aprovechar programas de asistencia pública como el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés) y el Programa Especial de Nutrición Suplementaria para Mujeres, Bebés y Niños (WIC, por sus siglas en inglés).
Los organizadores también están trabajando con la ciudad para apoyar la iniciativa, informó Alessi.
“Ese era uno de los desafíos que necesitábamos analizar detenidamente y resolver, y por eso involucramos a la ciudad como socio en este esfuerzo, para evaluar ordenanzas que puedan incentivar a los propietarios de las bodegas o de los comercios a mantener este modelo”, mencionó Alessi.