La Comisión Comercial entre Puerto Rico y Connecticut encamina un esfuerzo para movilizar recursos técnicos y financieros desde ese estado, donde el 8% de la población es puertorriqueña (sobre 300,000 residentes), hacia la isla.
La iniciativa surgió en respuesta a la crisis de agua potable provocada, en parte, por la sequía extrema que atraviesa la isla y el deterioro de la infraestructura. Los niveles de los embalses en Puerto Rico continúan descendiendo, ante la falta de lluvia, y los abonados que se sirven del embalse Carraízo entraron, el 7 de agosto, en un plan de racionamiento.
El plan contempla gestionar la participación de ingenieros especializados en sistemas de agua, facilitar equipos y concretar una aportación económica mediante una organización sin fines de lucro con sede en Connecticut.
Sin embargo, todavía no se ha determinado el valor de la ayuda ni cuándo los recursos podrían llegar a Puerto Rico.
“Estamos listos para ayudar en cualquier cosa que podamos hacer desde Connecticut y ofrecer ese servicio a nuestros compatriotas en la isla”, afirmó a El Nuevo Día el boricua Christopher Rosario, representante estatal por el distrito de Bridgeport y presidente de la comisión.
Según el legislador demócrata, el esfuerzo cuenta con el interés de Aquarion Water Authority (AWA) y la Regional Water Authority (RWA), dos entidades que, al final del año, operarán bajo una misma estructura luego que la segunda completó, en junio, la adquisición de Aquarion por $2,400 millones.
Aunque la comisión comenzó las conversaciones con Aquarion, la compañía conectó a los legisladores con la dirección de la RWA tras finiquitar la adquisición.
“En esencia, comenzamos tratando con dos compañías, pero eventualmente será una compañía grande”, explicó Rosario.
Las conversaciones buscan que la compañía aporte financieramente a una organización sin fines de lucro que ofrecería ayuda en Puerto Rico, pero que también ponga sus conocimientos técnicos a disposición de la isla.
“Tenemos aquí personas expertas en reparar este tipo de problemas, y nos gustaría enviarlas a Puerto Rico para ver qué pueden hacer, evaluar la situación y quizás ayudar de alguna manera para la cual no exista la capacidad disponible allá”, sostuvo Rosario.
El representante añadió que la Metropolitan District Commission (MDC), que administra servicios de agua y alcantarillado en el área de Hartford, la capital y donde el 44% de los ciudadanos son puertorriqueños, también evalúa integrarse al esfuerzo.
Este embalse suple agua a los municipios de San Juan, Trujillo Alto, Carolina, Canóvanas y Gurabo. Actualmente, miles de familias carecen de agua potable y se enfrentan a un plan de racionamiento.
El acercamiento con esa entidad se realizó con la colaboración del representante estatal puertorriqueño James “Jimmy” Sánchez.
Los detalles se anunciarán en una conferencia de prensa pautada para el 2 de septiembre, previo a la segunda reunión oficial de la Comisión Comercial entre Puerto Rico y Connecticut.
Rosario anticipó la participación del gobernador de Connecticut, el demócrata Ned Lamont; representantes de Aquarion, RWA y MDC; y funcionarios del Departamento Militar de Connecticut, agencia que administra la Guardia Nacional, la Guardia Nacional Aérea y la Milicia del estado.
También se espera la asistencia de Luke Bronin, exalcalde de Hartford y candidato demócrata al Congreso por el primer distrito de Connecticut. Bronin derrotó al representante John Larson en las primarias del 11 de agosto.
“Antes de irse de vacaciones, después de la primaria, me llamó y me preguntó qué podía hacer para ayudar. Aún no ha sido electo al Congreso y ya está luchando por Puerto Rico”, expresó Rosario.
Ayuda sujeta a coordinación
Rosario reconoció que todavía falta determinar la cantidad de la aportación económica, qué equipos estarían disponibles y cómo se coordinaría el envío de especialistas.
Cualquier intervención técnica también requeriría la aceptación y colaboración del gobierno de Puerto Rico y de las entidades encargadas del sistema de agua.
En ese sentido, desde la creación de la comisión, el legislador por el Partido Nuevo Progresista (PNP) Eddie Charbonier Chinea aseguró a El Nuevo Día que colaboraba estrechamente con los representantes en Connecticut.
Rosario sostuvo, por su parte, que ha conversado sobre la situación con Lamont, quien respaldó que Connecticut coloque recursos a disposición de la isla.
“Cada vez que hablo con él, no solo me pregunta qué está pasando en mi distrito en Connecticut, sino también qué puede hacer para ayudar a Puerto Rico”, manifestó.
Cabe destacar que la madre de Lamont, el gobernador de Connecticut, nació en Puerto Rico. Unos 12 asientos en la Legislatura son ocupados por puertorriqueños.
Anteriormente, integrantes de la comisión y legisladores del Caucus Puertorriqueño y Latino de Connecticut, presidido por la representante Guillerma “Minnie” González, solicitaron al gobierno estatal que evaluara la posibilidad de movilizar ingenieros de la Guardia Nacional a Puerto Rico.
Rosario señaló, no obstante, que las conversaciones posteriores apuntaron a que la situación requiere algo más amplio que ayuda para distribuir agua, debido a los problemas estructurales y operacionales del sistema que opera la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
Rosario aseguró que la emergencia del agua a nivel local desplazó temporalmente otros trabajos de la Comisión Comercial. “Todo lo demás ha pasado a un segundo plano”, reconoció.
“Hemos recibido muchas llamadas de residentes, no solo aquí en Connecticut, sino también de personas en la isla, familiares y gente afectada por la falta de agua”, resaltó el funcionario.
Incluso, sostuvo que algunas personas han viajado temporalmente desde Puerto Rico a Connecticut en busca de estabilidad mientras se normaliza el servicio.
“Este es el momento de liderar, y todo lo que podamos hacer como diáspora para ayudar, lo vamos a hacer”, expresó.
Primer asunto urgente de la comisión
La Comisión Comercial entre Puerto Rico y Connecticut fue creada por Lamont mediante legislación firmada el 5 de junio de 2025, con el propósito de fortalecer los vínculos económicos, comerciales, educativos y culturales entre ambas jurisdicciones.
Connecticut alberga la comunidad puertorriqueña más grande de Estados Unidos con relación a su población total, que es 3.7 millones de habitantes. Una investigación estimó que los boricuas aportan unos $11,000 millones a la economía estatal.
Los integrantes de la comisión dividieron sus trabajos en subcomités de Economía y Trabajo, Turismo, Vivienda, Educación y Salud. También se propuso crear un grupo de Energía, tomando en cuenta las oportunidades de colaboración con Puerto Rico.